Manifestación Provida en Madrid el 14 de Marzo-CadaVida Importa

nueva-manifestacion-provida-en-madrid-el-17-de-marzo-2015-cadavida-importa-20150203Diversas organizaciones Provida convocaron una manifestación el 14 de Marzo en Madrid,

ante la negativa del Gobierno a cumplir su compromiso electoral de legislar por la vida y derogar la llamada Ley de Salud Sexual y Reproductiva e Interrupción Voluntaria del Embarazo (Ley Aído) , así como para recordar al conjunto de la sociedad y a los políticos que "cada vida importa".

Para la manifestación, que partió el Sábado 14 de Marzo de la confluencia entre las calles de Alcalá y Sevilla con dirección al escenario instalado en la Puerta de Alcalá, contó con cierta infraestructura: 2.500 banderas, 10.000 banderolas, 2.000 paraguas, 5.000 camisetas, 10.000 carteles, una APP para seguir online las novedades y una nueva web que comenzó a funcionar la semana siguiente. Todo, bajo el mismo lema que se utilizó el pasado 22 Noviembre: 'Cada vida importa'.

Así lo explicaron en rueda de prensa representantes de algunos de los colectivos promotores de la manifestación por la vida que tuvo lugar el pasado 22 de Noviembre: el presidente del Foro Español de la Familia, Benigno Blanco; la responsable de la Federación de Asociaciones Provida, Alicia Latorre; la directora de Fundación Madre, Amaya Azcona y el representante de AESVIDA, Francisco Sánchez.

"Entonces anunciamos que si los gobernantes no daban ningún paso volveríamos a la calle para impedir que caiga un velo de silencio sobre el aborto, conseguir que no nos olvidemos de ese drama (...) y decir que cada vida nos importa", ha señalado Blanco, para incidir en la continuidad en el tiempo de este movimiento que exige la derogación del aborto y la promoción de políticas reales de apoyo a la maternidad.

Movilización

Llamaron a todo el país a movilizarse mediante comités en todas las provincias que se encargarán de fletar autobuses con destino a la capital. El objetivo, volver a reunir "a cientos de miles de personas" y erigirlas como portavoces de los no nacidos, cuestión que consideran "una obligación moral".

Según señalaron, concurren muchas razones para organizar una nueva manifestación, entre las que han destacado la negativa del Consejo de Ministros a su reclamación formal de explicaciones por la retirada del anteproyecto de derogación de la Ley, la reforma por la que se han comenzado a inscribir en el Registro Civil a los hijos en el extranjero por maternidad subrogada o la falta de cumplimiento de los compromisos políticos en materia de apoyo a la familia.

"Nuestros esfuerzos por presionar al Gobierno no han tenido ningún éxito. O no lo hacemos muy bien o no nos hacen ningún caso", ha reconocido Blanco, en relación al trabajo de incidencia que las organizaciones provida han venido desarrollando desde la última protesta para intentar que volviera a la palestra la derogación anulada de la regulación del aborto.

No obstante, el presidente del FEF aseguró que la movilización "no tiene carácter político" sino social, pues, como ha añadido Latorre, se trata de recordar también a los ciudadanos que "el aborto es una tragedia legitimada y subvencionada, un problema que está en el alma de la sociedad" y frente al que "no se pueden bajar las manos".

La incidencia política, en las generales

"Cualquier escenario de incidencia política se planteará en un momento posterior, de cara a las generales", ha apostillado el responsable del Foro de la Familia, tras afirmar que se llama a manifestarse a toda la sociedad, "al que vota al PP y al que no, al que vota al PSOE y al que no, al que vota a Podemos y al que no: a todos".

Con todo, el Manifiesto, suscrito por todos los convocantes estuvo a disposición del público en la web de la campaña 'cada vida importa', deja claro el objetivo de que "los partidos políticos, todos" recuerden que "existe un amplio sector del electorado para el que esta cuestión de la vida y la maternidad es muy importante y será factor determinante a la hora de decidir el voto".

"Exigimos una voz que nos represente en el Parlamento y en el Gobierno. Ningún partido político puede razonablemente esperar que los ciudadanos votemos a quien desprecia lo que nosotros apreciamos, ni a quien nos pide el voto para una cosa y hace la contraria en temas innegociables".