Planned Parethood regatea en el mercado negro de órganos de bebés abortados: "Quiero un Lamborghini"

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planned-parethood-regatea-en-el-mercado-negro-de-organos-de-bebes-abortados-quiero-un-lamborghini-20150725Tras el inmenso escándalo generado por el testimonio que ofrece la grabación en la que Deborah Nucatola,

directora senior de Servicios Médicos de Planned Parenthood (principal industria del aborto en Estados Unidos), se muestra con absoluta frialdad vendiendo órganos de niños abortados, admitiendo que usa procedimientos ilegales e indicando incluso las medidas que adopta para encubrirlo, el Center for Medical Progress (CMP, Centro para el Progreso Médico) ha difundido un segundo video,

en el que la doctora Mary Gatter, presidenta del Consejo de Directores Médicos de la Planned Parenthood Federation of America (PPFA), regatea el pago por la venta de los órganos de bebés abortados, rompiendo finalmente en carcajadas al confesar: «Quiero un Lamborghini», marca de automovilística de lujo cuyo modelo más económico –el 'Huracán' – ronda los 200 mil dólares.

La compra o venta de tejidos humanos fetales es un delito federal en Estados Unidos y tiene una pena de hasta 10 años en cárcel o una multa de hasta 500.000 dólares (42 USC 289g-2). El nuevo reportaje, realizado también con cámara oculta, se suma a los trabajos de investigación en os que lleva trabajando el CMP de tres años, bajo el título 'Capital Humano'. En este vídeo, dos actores se hacen pasar ante Mary Gatter como representantes de una compañía que compra tejido fetal.

«Quiero un Lamborghini»

La directiva de la Federación americana de Planned Parenthood negocia con los supuestos compradores el precio al que se venderán los órganos de bebés abortados. «¿Por qué no comienzan diciéndome cuánto están acostumbrados a pagar?», les pregunta, pues «en las negociaciones, el que lanza primero una cifra (de dinero) está en desventaja, ¿correcto?». «Simplemente no quiero dar un precio muy bajo», añade Gatter, para luego sugerir una tarifa de "75 dólares por órgano".

Si bien la abortera señala que «el dinero no es lo importante» advierte seguidamente a los potenciales compradores de que el pago «tiene que ser lo suficientemente grande como para que me valga la pena».

Siguiendo la conversación, la funcionaria de Planned Parenthood acepta en un determinado momento la propuesta de 100 dólares por órganos en óptimas condiciones, pero al finalizar el encuentro la avaricia sin medida Y carente de escrúpulos vuelve a aflorar: señala que quizá los 100 dólares por órgano no es el mejor precio que puede aceptar; «Déjenme averiguar lo que están recibiendo otros, y si está en el promedio entonces está bien, pero si aún es algo bajo, entonces podemos aumentarlo. Quiero un Lamborghini», declara.

Al margen  del consentimiento de la mujer

Gatter tampoco observa problema alguno en pedirle al médico a cargo de los abortos que cambie el procedimiento sin consentimiento de la mujer: «Yo no me opondría a pedir a Ian, que es nuestro cirujano que hace los casos, el uso de un IPAS [aspirador de vacío manual] a esa edad gestacional, con el fin de aumentar las probabilidades que va a conseguir un espécimen intacto», afirma.

Gatter parece consciente de que viola las reglas que rigen la recogida de tejidos, pero no lo tiene en cuenta: «Para mí, eso es una especie de pequeño argumento engañoso». La ley federal requiere que no puede realizarse ninguna alteración en el calendario o en el método de aborto a los efectos de recoger tejido fetal ( 42 USC 289g-1).

En un comunicado difundido el 16 de julio, Eric Ferrero, vicepresidente de Comunicaciones de Planned Parenthood Federation of America, aseguró que la organización abortista no recibe «un beneficio económico por la donación de tejidos». «En algunas instancias, se reembolsan los costos incurridos (como el de traslado del tejido hasta los centros principales de investigación), lo cual es una práctica normal en el campo médico», explicó Ferrero. Sin embargo, en la grabación revelada por CMP, la Dra. Gatter admite que la organización recibió pagos por procedimientos en los que no incurrió en gasto alguno. La extracción de los órganos de bebés abortados, explica, «era muy fácil para nosotros, no teníamos que hacer nada. Así que fue una compensación por esto».

El director de Proyectos del CMP, David Daleiden señala: «altas directivas de Planned Parenthood admiten que cosechan partes bebés abortados y reciben pagos por esto. La negación de Planned Parenthood de que hacen dinero con piezas de bebés es una mentira desesperada que se hace cada vez más insostenible, como revelan las operaciones y declaraciones que demuestran lo contrario respecto al negocio de Planned Parenthood».

Campaña de CitizenGO

Siete gobiernos estatales han abierto investigaciones sobre la venta de Planned Parenthood de las partes del cuerpo de bebés abortados, de lo que también se ocupan tres Comités del Congreso. El Comité de Energía y Comercio de la Cámara ha llamado al Director Jefe de los Servicios Médicos de PPFA a que preste declaración este mes sobre  este tema.

El CMP advierte de que la trata de órganos de bebés abortados es un problema nacional que cruza las fronteras estatales y nacionales e implica a múltiples capas organizativas integradas en Planned Plarenthood, de la Planned Parenthood Federation of America (la Federación Nacional del Aborto), y numerosas empresas intermediarias.

La plataforma de acción global impulsada por HO, CitizenGO, ha emprendido una campaña de recogida de firmas para exigir al Departamento de Justicia de EE.UU. que investigue esta venta brutal, inhumana e ilegal de Planificación Familiar, que ya han firmado más de 66.000 ciudadanos.

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